sábado, 26 de julio de 2008

Nietzsche I

Al ideal

¿A quíén he amado más que a ti, querida sombra?

A mí y en mí yo te he acercado, y desde entonces

Me he convertido casi en sombra y tú en un cuerpo.

Pero mís ojos aprender nunca pudieron

Por su costumbre de mirar todas las cosas

fuera de sí: tú seguirás siendo el eterno

fuera de mí ... ¡Ay, esos ojos

Que siempre a mi fuera de mi me están llevando!

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